Necesitamos:
***telas de arroz blanca
***hojas blancas
***recipientes varios
***remolachas
En el "jugo" que desprende las remolachas cocidas, sumergimos las telas blancas y las dejamos ahí por un rato.
A las remolachas cocidas las partimos a la mitad y con ellas imprimimos en las hojas, tiñiendo así las hojas:
¡Qué hermosos colores!!!
El color de la remolacha, se debe a dos pigmentos, la betacianina y la betaxantina, que resultan indigeribles, tiñen el bolo alimenticio, los excrementos y la orina de ese color. Sin embargo, por su atoxicidad se usa frecuentemente como colorante en productos alimentarios.

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